Description
Book SynopsisDon Pío Baroja, escritor diáfano e inmediato, fue para Camilo José Cela un hombre escéptico y tierno, humilde y decente, íntegro y burlón. Un novelista de raza que se propuso llamar a las cosas por su nombre y que no se permitió jamás licencia alguna a sí mismo. Genio y figura, hasta la sepultura.
El autor de El árbol de la ciencia fue, en definitiva, el arquetipo del individualismo a ultranza, postura que quizás tenga sus quiebras, pero también posee sus valores. Baroja ha podido dar, a lo largo de su extensa obra y de su dilatada vida, un claro ejemplo de permanencia y de lealtad a unos principios tan elementales como difíciles, tan simples como férreos. Esa es, posiblemente, una de sus mayores virtudes, quizás la mayor y la más sólida.
Aunque son muchos y muy variados ? en su extensión y en su tono ? los textos que el escritor gallego consagró a Baroja, por quien sentía una profunda admiración y un enorme respeto, son muy poco conocidos para el gran público, pues hasta ahora han