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Book SynopsisFederico de Juan nació el día de su cumpleaños. Hecho prodigioso que sólo ha podido ser igualado por Luis Ignacio González, que también nació el día de su cumpleaños, sin que esto supusiera problema alguno a sus familias, que los acogieron en plena celebración. Fede incluso sopló las velas. Prodigiosos pulmones que anticipaban esa capacidad con la que logra hoy modular las voces de decenas de personas desde su propia garganta haciéndolo incluso mejor que los originales. Su llegada al mundo fue recibida con inexplicable indiferencia por la prensa internacional. Luis Ignacio pasó muchos milenios en la mente de Dios, a quien debió hacer pasar ratos divertidísimos en ese periodo. Conocedor de su pasión por la radio, se lo reservó para el siglo XX, porque de haber nacido en la Prehistoria, se habría pasado los días subido a un cocotero, radiando las noticias al resto de trogloditas, tratando de amplificar su potente chorro de voz con un coco agujereado, y marcando los indicativos con un tam