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Book SynopsisEn la mitología decimonónica española, la figura del guerrillero llegó a encarnar
el espíritu de la nación: ser indómito, apegado a la tierra, encarnación del pueblo
llano, que se echa al monte ?ambiente que conoce bien? para luchar contra la
dominación extranjera, fue reivindicado, sobre todo, pero no únicamente, por el
progresismo. Más allá del mito, emerge una realidad compleja. La guerrilla de la Guerra de la Independencia y los conflictos que caracterizaron la transición del Antiguo Régimen al sistema político liberal hunde sus raíces en un universo social caracterizado por los fuertes vínculos municipales y por la profunda religiosidad,
pero también por las periódicas crisis de subsistencia y la falta de oportunidades
laborales que hicieron del bandolerismo una realidad endémica en muchas regiones
de España. Superada la imagen romántica del combatiente impregnado de nobles
ideales que vela por el bien del pueblo, nos topamos con frecuencia con un luchador