Description
Book SynopsisEugenio Martíenz lo deja muy claro ya en el índice de este libro revelador: Banesto fue intervenido el día de los Santos Inocentes de 1993, y el Banco de España (BdE) nombró para dirigirlo a Alfredo Sáenz, un alto ejecutivo de la competencia. A la hora de su venta, resultó que la plica ganadora, del Banco Santander, estaba sin firma, de modo que Luis Ángel Rojo, gobernador del Bde, se apresuró a enviar un mensajero para que Emilio Botín, el amo del Santander, cumpliera el trámite.
Después vinieron las recompensas: Sáenz recibió 10 000 millones de pesetas en acciones de Banesto y Rojo fue nombrado consejero del Santander hasta su muerte. Roma sí pago a traidores. Esto son hechos. Evidencias de una operación que, por encima de los errores de gestión imputables a Mario Conde, fue una operación política como la copa de un pino: la decisión de las élites políticas del bipartidismo de fumigar las aspiraciones de un tipo que amenazaba con volver del revés el statu quo de la Transición. Cond